Cada año todos los colegios de la Fundación Educativa ACI trabajan un objetivo anual común como eje vertebrador del estilo educativo de nuestros centros.
Anualmente, profundizamos en un valor distinto a través de un lema que se hace presente en todas las acciones que se llevan a cabo en el colegio e impregna toda la vida del centro y a toda la comunidad educativa.
Durante los dos próximos cursos 26/27 y 27/28, vamos a trabajar el valor PAZ/RECONCILIACIÓN, como trasversal en todas las áreas y de manera especial en pastoral.
Las actitudes y pautas de conductas en las que nos centraremos este curso son:
● Vive en armonía consigo mismo, con los demás y con toda la creación.
● Disculpa los errores, perdona y acoge el perdón.
Nuestro lema es “UNIDOS”, es una invitación a construir la paz empezando por nosotros mismos y extendiéndola a los demás. La palabra tiene dos partes el “uno” y el “dos”.
El “uno” nos recuerda que todo comienza dentro de cada persona. Para vivir en paz con los demás, primero necesitamos estar en paz con nosotros mismos. Aprender a cuidar nuestro corazón es el primer paso para vivir reconciliados.
El “dos” nos lleva al encuentro con los otros. Nos invita a ver a las personas que nos rodean compañeros, amigos, familia… como iguales en dignidad. Ser “dos” es abrirse al diálogo, al respeto, a trabajar juntos, a descubrir que el otro soy yo, somos iguales en dignidad porque
somos hermanos.
Y en medio la aguja que une a los dos, cada palabra amable, cada gesto de respeto, perdón o ayuda, cada experiencia compartida es un hilo nuevo que refuerza el lazo entre los dos.
Nuestra mascota es “POMPAZ” une dos palabras muy especiales: POM —que nos invita a actuar y PAZ, que es el valor que queremos vivir y contagiar. Porque la paz no llega sola: se pone cada día con gestos, con palabras, con decisiones que construyen bienestar para todos.
POMPAZ quiere recordarnos que la paz se teje unidos cada día. Nos anima a resolver los conflictos con respeto y a vivir como verdaderos amigos y hermanos. Donde llega POMPAZ hay reconciliación y alegría.








